¿Quién te protege, Jaime?
Abril 19, 2007
Puedes agredir, gritar y maltratar a otros. Y sientes que estas protegido por alguien o por algo.
Primero tu familia, luego tu cuñado, después tu padre. Los profesores siguen. O son cómplices o enemigos. Finalmente los alumnos y alumnas que te molestan porque dicen garabatos, no obedecen. Luego los verdes y siguen los amarillos.
La protección, intencionada o no, te hace aparentemente invulnerable.
Con poder sobre la ley y las personas.
No haz pensado que pensaría la prensa de lo que pasa en la escuela. En algunos lugares, el solo haber llamado la atención muy fuerte ha provocado reacciones de las comunidades.
Que sucede sin apoderado se enoja y va por ti, ¿quien tendría la culpa?.
El niño por decirle al papa.
No ves aun a Dios en tu vida y haces el mal. Cada vez más en el fondo.
Visitas a la mama y le dices que lo que paso, pasó. Sugieres un cambio de escuela. Olvidas que aunque vaya a otra parte, el delito se juzga igual. El Fiscal puede ir a buscar donde este el testigo.
El Señor, en el que dices creer, te puede abandonar un momento y ¿Y que harás?